Terapia Craneosacral

Dentro de la Osteopatía, la terapia Craneosacra trabaja la liberación de restricciones que afectan al sistema Craneosacro.

El Sistema Cráneo Sacro (SCS) tiene la función vital de mantener el medio en el que funciona el Sistema Nervioso Central. Está compuesto por las membranas meníngeas, huesos, líquido cefalorraquídeo, el cerebro y la médula espinal, el cráneo y el sacro.

Dado que el cerebro y la médula espinal están dentro del Sistema Nervioso Central, es fácil deducir que el SCS influye sobre gran variedad de funciones corporales.

Hagamos un experimento. Coge un guante de látex que sea una talla pequeña para ti e introduce tu mano. Ahora, trata de mantenerla extendida. Te darás cuenta de que en menos de un minuto la mano vuelve a cerrarse. Y esto es independiente de la fuerza que tenga tu mano ya que la resistencia que ofrece este material después de un tiempo, es mayor que la fuerza que tiene tu mano para mantenerlo extendido.

¿Cómo se liberan las fascias?

Mediante suaves presiones sobre el cuerpo siguiendo el Movimiento Respiratorio Primario. De este modo, hacemos que ese guante, ahora, sea de nuestra talla. El trabajo terapéutico consiste en ayudar al paciente a reestablecer el flujo normal de movimiento mediante la atenuación o desaparición de esas resistencias que la fascia genera. Es simple, suave y siempre respeta la propia Inteligencia Corporal que hay tras cada lesión y situación corporal. Además, es agradable, tranquiliza y calma. Se recomienda como tratamiento preventivo ya que mejora el sistema inmunológico y aporta mayor energía, calidad de sueño y equilibrio físico y mental.

Beneficios de la Terapia Craneosacra

Esta metodología, ha demostrado aliviar, tanto en niños/as como en personas adultas una amplia gama de trastornos:

  • Disfunciones congénitas
  • Trastornos de la succión y respiración en bebes
  • Lesiones del sistema nervioso central, medulares y pares craneales
  • Dolores craneofaciales y migrañas
  • Fatiga y Estrés
  • Incoordinación motora
  • Dolores crónicos de cuello y espalda
  • Escoliosis, discopatías, hernia de disco
  • Bruxismo y disfunciones de la articulación témporo-mandibular (ATM)
  • Trastornos de aprendizaje
  • Estrés post-traumático y emocional
  • Autismo y trastornos de la conducta
Una GRAN RESPUESTA con solo un leve contacto