El camino consciente al Yoga

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Para alcanzar el Yoga hacemos uso las herramientas y técnicas yóguicas con las que trabajamos de forma integral nuestro cuerpo, mente y emociones:

Asanas

Son las posturas de trabajo con el cuerpo físico con el objetivo de mejorar la salud, la firmeza y la flexibilidad, así como armonizando las funciones y fisiología del cuerpo. A través del trabajo con el cuerpo aprendemos también a trabajar con nuestra mente y nuestras emociones. Así como, a la correcta circulación de la energía corporal mediante el desbloqueo físico y energético de nuestro cuerpo.

Para obtener el beneficio más integral y completo de una Asana, es esencial que estemos presentes en su ejecución, sintiendo nuestro cuerpo y acompañándolo con la respiración, mientras nos observamos manteniendo un equilibrio entre técnica y actitud interna; entre esfuerzo y comodidad.

Pranayama

Ejercicios de captación y regulación de la energía vital o prana a través de la respiración a través de distintos ejercicios y prácticas de respiración que ayudan a calmar las emociones y a estabilizar la mente, facilitando la concentración y la meditación.

Relajación

Lograr la relajación del cuerpo, la mente y las emociones, mediante la intención y atención consciente ayuda a que nuestro cuerpo se restaure, se llene de vitalidad y energía, favoreciendo el descanso y el desarrollo de bienestar y paz interna que ayuda a la meditación.

Meditación

En la meditación los sentidos se vuelven hacia el interior, al igual que nuestra atención y presencia. En este ejercicio vamos ayudando a la mente a que se desconecte del exterior para que se centre en nuestro interior (Pratiahara).Cuando podemos alargar en el tiempo esa desconexión de los sentidos la mente puede centrarse en un único foco (objetivo, imagen, sonido o mantra) se produce la concentración mental (Dharana).Cuando permanecemos un tiempo con la mente enfocada es cuando se produce la meditación o Dhiana. Por tanto, la meditación no es un proceso reflexivo de la mente con fines analíticos, sino un estado especial de conciencia que se logra alcanzar concentrando la mente mientras que nuestro ruido interno se aquieta. Es entonces cuando tenemos una experiencia directa de conexión con nuestro centro.

La práctica de Asanas y Pranyamas es un camino que ayuda a que se alcancé este estado, y a la vez, su propia práctica, hace que vayamos cultivando ese estado especial en nuestro interior.